POEMA DE LA DESPEDIDA
Te
digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá
no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No
sé si me quisiste... No sé si te quería...
O
tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este
cariño triste, y apasionado, y loco,
me
lo sembré en el alma para quererte a ti.
No
sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero
sí sé que nunca volveré a amar así.
Me
queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y
el corazón me dice que no te olvidaré;
pero,
al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal
vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te
digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi
más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero
te digo adiós, para toda la vida,
aunque
toda la vida siga pensando en ti
Autor:
José Angel Buesa

AMOR,
DE TARDE
Es
una lástima que no estés conmigo
Cuando
miro el reloj y son las cuatro
Y
acabo la planilla y pienso diez minutos
Y
estiro las piernas como todas las tardes
Y
hago así con los hombros para aflojar la espalda
Y
me doblo los dedos y les saco mentiras.
Es
una lástima que no estés conmigo
Cuando
miro el reloj y son las cinco
Y
soy una manija que calcula intereses
O
dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
O
un oído que escucha cómo ladra el teléfono
O
un tipo que hace números y les saca verdades.
Es
una lástima que no estés conmigo
Cuando
miro el reloj y son las seis.
Podrías
acercarte por sorpresa
Y
decirme "¿Qué tal?", y quedaríamos
Yo
con la mancha roja de tus labios
Tú
con el tizne azul de mí carbónico.
Autor: Mario Benedetti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario